El vino rosado es por cierto el más complicado para elaborarse con éxito, es el resultado de una maceración corta de uva con cáscara tinta (5 a 12 horas) eso le aporta el color, después la vinificación es igual que en un vino blanco seco y fresco, pero con una estructura más densa y aromas totalmente distintos con el mismo tipo de sensaciones.



