Viñedo de un solo predio, con las vides más antiguas de la bodega, plantadas en 1932 sobre un terreno estratificado de arcilla, arena y guijarros.
Finca certificada orgánica y biodinámica, fundada en 2004 por Piero Incisa della Rocchetta. Vides sin injertar, sobrevivientes de décadas de abandono gracias al clima seco y los suelos arenosos de la zona.
Crianza prolongada, pensada para la guarda; sus taninos aterciopelados, sin embargo, lo hacen accesible también en su juventud.
El más estructurado de los vinos de Chacra. Especias tostadas y mezquite se equilibran con cereza macerada, con un final fresco y de marcada mineralidad.
Servir entre 16-17°C; se recomienda decantar.
Marida bien con barbacoa, cordero al horno o mole, así como con costilla braseada o quesos añejos.