Parcelas de la finca en Kaysersberg y Kientzheim, sobre suelos graníticos y calcáreos.
Finca fundada en 1612 por monjes capuchinos, adquirida en 1898 por la familia Faller. Hoy dirigida por Catherine Faller y sus hijos Eddy y Théo, con certificación orgánica (Ecocert) y biodinámica (Demeter) desde 2005.
Vendimia manual, con vinificación pensada para expresar la frescura y sencillez varietal del Sylvaner.
Blanco ligero y mineral, con notas herbáceas y cítricas, de fácil beber.
Servir entre 9-11°C.
Marida bien con ceviche, mariscos o quesadillas, así como con ensaladas o quesos frescos.