Mosaico de viñedos repartidos por distintas comunas de las Langhe, en suelos calcáreo-arcillosos, con microclimas que varían según altitud y orientación de cada parcela.
Certificación orgánica desde hace décadas, con enherbado y cobertura vegetal espontánea. Trabajo mayormente manual, con foco en la biodiversidad de flora y fauna.
Cosecha y fermentación por parcela en tinas verticales, con remontados y bazuqueos suaves a temperatura controlada. Maloláctica espontánea; crianza breve, principalmente en acero inoxidable.
Rojo rubí de intensidad media con reflejos granate. Aromas de fresa madura, grosella y arándano, con un toque herbáceo. Taninos suaves, cuerpo medio, buena acidez y final frutado.
Servir entre 16-18°C. No requiere decantación prolongada; basta con airearlo brevemente antes de servir. Pensado para disfrutarse joven y fresco, sin necesidad de guarda prolongada.
Por su cuerpo medio, acidez fresca y taninos suaves, es un vino versátil a la mesa: desde platillos mexicanos como cochinita pibil, tacos al pastor o quesadillas de hongos y huitlacoche, hasta propuestas internacionales como risotto de hongos, pasta con ragú, carnes rojas a la parrilla o quesos semicurados.