Laderas de la montaña Constantiaberg, con una progresión de suelos que va de arenisca en la parte alta a arcilla sobre granito descompuesto y arena en la parte baja; 8 hectáreas de Moscatel.
Finca fundada en 1685 por Simon van der Stel, cuyos vinos dulces fueron célebres en las cortes europeas de los siglos XVIII y XIX, apreciados por Napoleón y Federico el Grande, entre otros. Tras desaparecer con la plaga de filoxera, fue revivida a partir de 1980 por Duggie Jooste junto con el enólogo Ross Gower, replantando Moscatel desde 1982 y relanzando el Vin de Constance en 1986.
Vendimia manual en varias pasadas: una primera cosecha temprana para el vino base, y luego selección de las uvas pasificadas de forma natural en la vid; fermentación y crianza en una combinación de barricas de roble y acacia.
Dorado, rico y fresco a la vez, con notas de chabacano, cáscara de cítricos, jengibre y miel; gran equilibrio entre dulzor y acidez.
Servir entre 10-12°C.
Marida bien con postres de frutas, quesos azules o foie gras, así como con chile en nogada o mole con notas dulces.